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Miel sobre orejuelas

Aciagas empresas

Aciagas empresas

Tus hechuras, Aurora, exhalan una fragancia que embriaga y embelesa. Deja, maga, que mi ansia devoradora penetre tu hermosura, ahora que hablan en Francia de aciagas empresas. Espesas nalgas que recuerdan mi infancia adivino en la espesura. Madura está la hora de que me coma el flan. No seas vaga y entra en la pieza.

Estoy mono pero veo poco

Estoy mono pero veo poco

Estoy mono pero veo poco, apenas adivino (estoy sin vista, ciego, como si hubiera tomado vino).

Me saco un moco divino y lo pego en su kimono-saco.

Adivino (que no «veo») que un mono le tira un coco.

Fino, el mono que le tiró un coco que no le pegó; no como yo, que le pegué un moco.

Este mono loco, se ve, sabe lo que no sé (y lo sabe porque ve). Está en la lista de los que tienen vista.

Pero usté no se haga la lista sólo porque puede ver la vista.

Primero, porque hasta donde alcanza la vista se extiende una autopista.

Después, porque, aunque su kimono-saco sea muy mono, le va a durar poco si le pega un moco cualquier loco sin vista.

Y, tercero, porque si se puso un kimono tan mono para que lo vea un loco sin vista que, además, le pega un moco…

No parece que usté sea muy lista.

Peor yo, que ni veo al mono ni la veo a usté, ni la toco, ni la ataco…

Sólo soy un pajarraco que le pega un moco en el kimono a usté.

¿De qué me sirve estar mono, de qué?

Miedo al miedo

Miedo al miedo

Yo, lo que me pasa, el miedo que tengo cuando tengo miedo, es el miedo al miedo. Así que, cuando me viene el miedo, tengo miedo hasta que se me pasa. Eso sí, cuando se me pasa el miedo, el miedo al miedo también se me pasa.

Esto, en el fondo, es lo mismo que el terror. Mi terror más hondo, el que me da más horror, es el terror al terror. Por eso, cuando me da un terror muy hondo, siento un horror que me llega hasta el fondo: el horror al terror. Y si se me combina el terror al terror con el miedo al miedo, lo que me pasa es que siento un terror al miedo que me cala muy hondo y un horror al terror que me llega hasta el fondo.

Fumaba, fumaba, fumaba...

Fumaba, fumaba, fumaba...

Fumaba, fumaba, fumaba, fumaba el narguil.

Él, que era mohel, amaba, amaba, amaba, amaba a Abigail.

Amaba a Abigail hasta cuando se sentaba en el barril y fumaba, fumaba, fumaba, fumaba el narguil.

Amaba a Abigail y fumaba, amaba, fumaba, amaba, fumaba el narguil.

Amaba a Abigail y el narguil fumaba, naguila aba, naguila aba, naguila aba…

Composición tema: «La vaca»

Composición tema: «La vaca»

Ataca el sistema a traición a quien no le tema o se destaca. La vaca, o bien es anatema, o por oposición el toma y daca de nuestra inspiración.

Con razón demuestra el sudaca elegiaca admiración y con tanta emoción se sube a la hamaca de la sinrazón cuando, con pasión, está evocando este tema (que entiende).

En Itaca, Poseidón mete y saca de su bolsón a quien, como una maldición, se coma la vaca ajena, y aplaca con una enema en ebullición (una enema que le hace hacer una caca que quema, que enciende) al ladrón, hasta que su corazón, sumido en desazón extrema, desciende a las moradas de Plutón.

Y esto se entiende bajo el Aquilón, bajo el Septentrión o en la península de Malaca.

Es muy pelión el tema de la vaca.

Sugiera lo que sugiera

Sugiera lo que sugiera

–¿Te fijaste en el pito del angelito? Sí, es un sacacorchos que es así: se clava el pendorcho en el corcho y se enrosca de manera tosca pero sincera. Sugiera lo que sugiera, ¡quién la tuviera así, como un chanchito, quién pudiera enroscarla y desenroscarla hacia adentro y hacia afuera, primero de a poquito… y después toda entera! No sé… debe ser la primavera.

–¡Marrano, que ya estamos en verano y hay inventos más modernos!

–Perdón, hermano, me puse tierno.

Mensage del Masayá

Mensage del Masayá

Hoy por la maniana estava entre resando, meditando y reflecsionando cuando, derrepente, me llegó esta comunicasión del Masayá:

«Yo, que soy una entidad estelar, espasial, aztral y fundamental, y tengo autoridad para bajar a la Tierra y amenasar a toda la humanidad, que sufre una enfermedad vestial, terminal (de ésas que si te agarran mal te mandan al basural), y que en el fondo soy una persona normal (hoy desayuné un basito de agua mineral porque el café me sienta mal e incluso cada tanto asisto a alguna vacanal y cuando me avurro canvio de canal), quiero decirle a todo mortal, esté de vacaciones en la montania o en el mar, que lo que se da se ba acavar.

»A Quien me manda, este mundo le parese inmundo, azquerozo, nauceavundo, más piojoso que un perro bagavundo, y tiene el deseo rotundo de arrojarlo a un agugero projundo. No se salbará ni mi tío Edmundo.

»Por eso les digo a los avitantes de este planeta minúsculo, igsinificante, henano, que cuanto antes bayan relajando los músculos del…» (en ese momento se cortó la comunicasión).

Tomen nota que vaen serio.

Diseño a posteriori

Diseño a posteriori

Prodigio de diseño y funcionalidad, este maravilloso objeto no puede faltar en una colección que se precie. Obsérvese la fluidez de su forma, ¿no sugiere un espacio arquetípico en el que sólo deambula lo puramente ideal? Al presentirla, uno tiene la sensación de ser abordado desde la retaguardia del alma, como si fuéramos heridos por una sutil saeta que hubiese sido disparada en lo más profundo del Occidente celeste. Sí, ya sé lo que me vas a decir: que me lo meta en el culo.

El líving de la Parda Leo

El líving de la Parda Leo

Para leoparda, la Parda Leo. Ella lo aguarda a él, no en la esquina (que queda feo) sino en su líving de vanguardia, todo forrado de piel. «Qué felina más feroz es esta mina» dice una voz sibilina, la sibilina voz de su vecina Raquel, que le tiene inquina. Le tiene una inquina bastarda por el reo (se llama Manuel), por la piel y porque, a leoparda, nadie emparda a la Parda Leo.

Objeto navideño

Objeto navideño

Estamos en marzo. ¿Qué mejor tiempo para comenzar a hinchar las pelotas a diestra y siniestra con todo el maremágnum de la Navidad? Y para hacerlo de manera efectiva, ¿se te ocurre algo más adecuado que este repugnante objeto? A lo mejor, hasta puede que algún niño o animalillo doméstico se haga daño al examinarlo con pasmo. Ya va siendo hora de que la ola de suicidios de fin de año se adelante unos meses. ¡No seas tímido, atrévete. Tú también puedes conseguirlo!

Capital de la trucha

Capital de la trucha

¡Alegra esa trucha, que no puede hacerte mal! Al revés, puede beneficiarte mucho (aunque si sos un poco trucho te quedás igual). Date una ducha excepcional y andate a Río Grande que es la capital... la Capital de la Trucha.

No colocar en la ingle

No colocar en la ingle

Estar informado al momento de la temperatura ambiente y, a la vez, deleitarse, le será más fácil con este sofisticado termómetro que, además, es una preciosa joya tropical. Precaución: pincha. Lea todo el prospecto detenidamente porque contiene información importante para usted. Este medicamento puede obtenerse sin receta para el tratamiento de afecciones menores sin la intervención de un médico. No obstante, debe usted utilizarlo con cuidado para obtener los mejores resultados. Conserve este prospecto, puede tener que volver a leerlo. Si necesita información adicional o consejo, si no entiende esta información o si quiere saber más, consulte a su médico o farmacéutico.


Doncella en rama de almendro con amorcillos

Doncella en rama de almendro con amorcillos

Querida amiga: Aunque desde hace 33 minutos ya no es tu cumpleaños, he decidido, al no ser esta circunstancia culpa tuya, transmitirte igualmente mis más sinceros deseos de que continúes salvando escollos en tu valiente búsqueda de la felicidad. Adjunto, como regalo, la obra Doncella en rama de almendro con amorcillos. Contra los amorcillos, la rama de almendro o la doncella, por separado, no tengo nada que objetar y hasta me parecen bonitos, pero me irrita un poco su inverosímil disposición, particularmente el difícil equilibrio de la doncella sobre la rama de almendro. Besos.

No es un trombón

No es un trombón

Bueno... no queda más remedio que contar la historia. Éranse unos caballeros que, tras una noche de bohemia y mucho alcohol, uno le dice a otro que, no recuerda dónde, pero juraría que «cagó en un inodoro de oro». Incrédulos, sus amigos deciden llamar por teléfono para comprobar si alguno de los locales en los que estuvieron la noche anterior cuenta con un artefacto sanitario de tales características. Tras varias llamadas, en las que son bastante maltratados por el personal que los atiende, en el último bar al que llaman, se oye que quien atiende el teléfono dice a otra persona que no está muy lejos: «Pepe, te llama el señor que se cagó en tu trombón».

Ya tienes mñum

Para empezar a chumpitar mñúculos y mñar tu nueva scúlpula:

1. busca el fffwinn Mñar en esta misma stup.

2. Deberás introducir tu pepote para poder hacerlo.

Una vez dentro podrás:

* chumpitar los mñúculos y cajetis (mumú Mñúculos);

* mñar un nuevo zzzz (Mñar debute);

* chequetrenear la chuletanza y apartahotelear tu scúlpula (Etasietano);

* volver a esta sculp y ver la scúlpula tal y como la verían tus chochorinos (Salir a la scúlpula).

Puedes chaupichar este zzzz (en Zzzz > chaupichar). ¡Que lo ah-ah-ah!